Amortizaciones y depreciaciones describen la distribución sistemática del valor de un activo durante el periodo en que se espera que sea usado por la empresa. El objetivo es mostrar cómo el valor de un activo fijo, por ejemplo maquinaria, edificios, vehículos o equipos informáticos, se consume gradualmente con el uso y el desgaste.
¿Por qué se usan?
La amortización ayuda a que la contabilidad refleje la realidad económica. En lugar de registrar todo el coste de compra de una vez, el gasto se reparte durante la vida útil esperada del activo.
Métodos
- Lineal: el valor del activo se reduce con una cantidad fija cada año.
- Saldo decreciente: se amortiza un porcentaje fijo del valor restante, con mayores amortizaciones al inicio.
- Por producción: la amortización se calcula según el uso real del activo.
Ejemplo
Si una empresa compra una máquina por 100.000 DKK con una vida útil esperada de 10 años, la amortización lineal sería de 10.000 DKK por año.
Importancia contable y fiscal
La amortización aparece como gasto en la cuenta de resultados y reduce el beneficio del año. Al mismo tiempo, las reglas fiscales pueden definir cuánto y cómo se amortizan distintos activos.
Resumen breve
La amortización distribuye el coste de un activo a lo largo de varios años para que las cuentas reflejen el uso del activo y la situación económica real.
